martes, 9 de junio de 2015

El mundo intraterreno

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¿Hay un mundo intra terrestre que antecede a la actual civilización? Tal vez un mundo desaparecido bajo tierra o incluso más allá, bajo las aguas de los océanos.  Y si es así  ¿Qué influencia pueden ejercer sobre nosotros?
Nos remontamos a Julio Verne, quién hablaba de un mundo interior, un viaje al centro de la Tierra, o quizás nos remontamos más cerca, cuando se habla de seres divinos, de seres inteligentes, de civilizaciones y culturas intraterrenas.
La verdad es que nuestra superficie donde vivimos es la Biósfera, y si miramos hacia abajo pensamos que hay una bola macisa, eso es lo que dice la ciencia, y si miramos hacia arriba pensamos que eso es un vasto universo.  Pero hay tantos secretos bajo nuestros pies como sobre nuestra cabeza.  Y realmente sospecho que no solo pueden existir seres intraterrenos sino que la cantidad de cavidades, oquedades, y puntos que existen bajo nuestros pies es inmensa.  Ha habido pueblos enteros que han vivido en manera subterránea, en ciudades impresionantes. 
  
 Me viene a la mente la ciudad de Capadocia, en Turquía, donde han encontrado ya como unas seiscientas ciudades subterráneas de las cuales solo se conocen treinta y seis, y en total se estimó que había lugar para un millón de personas.  Hay casi seiscientas entradas y llegaron a contar hasta veinte niveles subterráneos.  Todo perfectamente construido con una tecnología capaz de crear aire fresco en los niveles más profundos.  Y la gente cuando va a Capadocia llega a ver como mucho hasta el nivel ocho, pero realmente se sospecha que hay hasta veinte niveles, pero tal vez haya más y cada vez están encontrando más cantidad de ciudades.  Esto es un pequeño ejemplo de ciudades milenarias.  Pero podría hablarles de un hombre, en 1980, un tal John Williams, periodista, que publicó un artículo en el cual hacía referencia sobre la Península de California, y decía que ésta estaba literalmente flotando sobre el océano porque había gigantescas oquedades, una vasta red de cavernas y de túneles.
  Unos pasillos que tenían hasta treinta y cinco metros de ancho y muchos kilómetros y laberintos enormes.  Incluso se han podido fotografiar muchas de esas cavernas, por ejemplo el valle de San Joaquín, que es una zona donde hay grandes cavernas milenarias.  Y fíjense que curioso, en esto estuvieron muy interesados los americanos y enviaron un submarino nuclear para ver qué era lo que ocurría.  ¿Saben que fue lo que le ocurrió a ese submarino?  Pues nunca volvió.


  Eso le ocurrió al submarino nuclear USS Tiese Fox , clase Los Angeles, que se perdió para siempre, y también se sospecha que otro, el USS Scorpion, que también desapareció en similares circunstancias intentando encontrar la solución o una respuesta a éstos túneles.  De hecho el Tiese Fox se perdió en 1963, cuando ya empezaron a aparecer los primeros submarinos atómicos, y allí desaparecieron 129 personas.  Fue un acto totalmente evidente pues se dijo que se había perdido en la zona de las Azores, pero todo es falso, no hubo indicios ni vestigios ni nada.  Claramente estaba haciendo prospección en zonas submarinas.
Bajo la Tierra hay un gran enigma, hay una oquedad enorme.  Nuestras ciudades, allí donde vivimos, es muy posible que las cavidades y cavernas que haya sean muy grandes.  Si nos vamos a Sudamérica las cavidades que hay dentro de la Amazonia, de lo que podríamos denominar parte de la zona norte de Sudamérica, como puede ser todo Ecuador, cruza todo Perú, la Amazonia brasileña, cruza toda Argentina y llega hasta el sur de Chile.  Estamos hablando de miles de túneles y redes de túneles y verdaderas ciudades.  Se ha podido constatar con lo que ocurrió en la famosa Cueva de los Tayos.  Esta cueva la populariza el famoso escritor suizo Eric Von Daniken, quien en uno de sus primeros libros habla sobre la Cueva de los Tayos.  El está allí y aparentemente y recoge una serie de pruebas y antiguas historias que ocurren por la zona.  La Cueva de los Tayos tiene una entrada muy complicada cerca de la frontera entre Perú y Ecuador.  Es una zona de conflicto, a veces más tenso que en otras, sobre una parte del territorio, pues los peruanos dicen que es de ellos y los ecuatorianos lo mismo. 


Entonces es muy difícil en estos momentos acceder a la Cueva de los Tayos.  Aparte de ello está ubicada en una zona de la amazonia, una zona muy profunda donde las serpientes de coral y otro tipo de animales acechan.  Pues si no se es un explorador preparado es muy complicado llegar.  No solo llegar, sino que cuando se está allí hay que tener unos buenos conocimientos de Espeleología ya que es una pared enorme cuando se entra dentro de esa cueva y es la negrura más absoluta.  A partir de ahí empiezan a encontrarse formaciones que parece que han sido labradas, puertas, accesos, pasillos y una red muy compleja de accesos a lo que podría denominar una red de cuevas enorme.  El hecho de perderse allí es muy fácil,
El propio Neil Armstrong estuvo muy interesado.  Estaba interesado en encontrar las famosas tablillas de los Mormones de Oro, las tablillas de Adam Smith, y El sabía que en la Cueva de los Tayos existían una serie de tablillas de oro.  Organiza una expedición y lo guía el propio ejército de Ecuador.  Poco se sabe sobre lo que han llegado a encontrar allí, no trascendió mucho sobre ello.
Dentro de la cueva existen estructuras absolutamente artificiales, pero es casi imposible en este momento acceder a ella.  


 Recordemos que en la zona de Paracas han aparecido los famosos cráneos alargados que nada tienen que ver con cráneos que hayan sido deformados de forma artificial.  Han nacido así, han tenido una gran capacidad craneal, y esa Cueva de los Tayos es muy probable que haya estado vinculada a ese tipo de entidades que poseían ese tipo de cráneos.
Muchas culturas de la zona hablaban de unos dioses que tenían polidactilia, tenían un dedo más de los que tenemos los humanos.  Eran unos dioses bastante semejantes a nosotros y vivían de manera intraterrena, en un mundo interior con una alta tecnología, en sus ciudades se producían prodigios.  Solamente los reyes de las tribus de esa zona de Sudamérica podían acceder al interior para ver a aquellos dioses.  Según la leyenda aquellos dioses se siguen manteniendo allí, dicen que están en una especie de sarcófagos, mantenidos de manera inerte y a los cuales ya no se puede acceder.  Pero podemos pensar que es una leyenda o podemos pensar que es una realidad, lo cierto es que la zona amazónica es muy compleja de acceder.  Se intentó hace unos años hacer una autopista transamazónica, no la que está actualmente sino otra, y la propia selva se encargaba de destruir todas aquellas carreteras.  

 Arrazaban todas las raíces de los árboles con todas las estructuras que iban construyendo.  Incluso en la actualidad pueden verse enormes puentes entre la maleza que han sido abandonados porque la amazonia ha devorado literalmente todas esas estructuras.  Y posiblemente debajo de toda esa selva existan ciudades y toda una civilización.
El mundo que tenemos bajo nuestros pies es mucho más impresionante y por supuesto esto lo saben muy bien los militares.
Bueno en próximos artículos profundizaremos más sobre la Cueva de los Tallos y todo ese mundo subterráneo que existe realmente.  Hasta la próxima.


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